Luisana Lopilato (i), Benjamín
Rojas, Camila Bordonaba y Felipe Colombo conforman el cuarteto
argentino Erreway, que se presentó ayer en Guayaquil.
Ansiedad, música y energía son los elementos que se conjugaron en el
concierto que ofreció la agrupación argentina Erreway, la tarde del
sábado 20 de marzo de 2004 en el estadio Modelo de la ciudad.
El show se inició con puntualidad. A las 16h35, los seis miembros de
la orquesta ya estaban sobre el escenario y cinco minutos después,
Camila Bordonaba, Benjamín Rojas, Luisana Lopilato y Felipe Colombo,
integrantes del grupo, aparecieron en medio de los gritos, aplausos y
la garúa que cayó durante la primera media hora del recital.
El lugar no se llenó. Todas las localidades, excepto primera fila,
registraron centenares de asientos vacíos. Muchos jóvenes
aprovecharon las sillas no ocupadas y las colocaron una encima de otra
para treparse y observar mejor la actuación de los argentinos.
Cuando el cuarteto interpretó los temas Para cosas buenas, Te dije
adiós, Rebeldeway y Sweet baby, la ovación del público fue de
tal magnitud que parecía que el sitio estaba repleto.
Varias veces Bordonaba, Rojas, Lopilato y Colombo abandonaron el
escenario para cambiarse de atuendo. Los colores negro y blanco
predominaron en los trajes que lucieron.
La sorpresa de la tarde fue el unplugged que el grupo preparó para
amenizar el concierto. Sentados sobre unas bancas y solo con el sonido
de un par de guitarras, Erreway y los presentes cantaron Será de Dios
y Bonita de más. A las 18h00, luego de haber entonado y bailado
16 temas, el conjunto se despidió y salió del tablado, pero los
espectadores querían más. Exclamaban ansiosos “¡Erreway! ¡Erreway!”.
Pocos minutos transcurrieron para que la agrupación complaciera a la
inquieta concurrencia y apareciera para interpretar nuevamente
Para cosas buenas. Al término de esa melodía, Colombo tomó una
guitarra y junto al resto del cuarteto cantó Tiempo, pieza con la que
la agrupación se despidió finalmente de los asistentes, cuando eran
las 18h10.